El arriesgado oficio de Iauguiha Mohamed

El realizador canario Agustín Dominguez y su equipo se traslada al Sáhara Occidental para iniciar el rodaje del documental ’La Berma’, que narra la vida de una joven bióloga que lidera una cuadrilla de desminadores.



Francesc Zanetti


Iauguiha Mohamed trabaja todos los días bajo el sol abrasador del desierto cerca de la barrera militar operativa más larga del planeta, con 2.720 kilómetros (la segunda con más longitud del planeta, solo por detrás de la Muralla China). Esta joven de 31 años, que se ha convertido después de licenciarse en Biología en la primera mujer líder de una de las cinco brigadas de hombres y mujeres –civiles y militares-, de desminadores en la zona del Sáhara Occidental, centra el rodaje del documental que el realizador canario Agustín Domínguez inicia el día 14 de febrero, junto a un equipo de otras cuatro personas, todas ellas pertenecientes a la Asociación Cultural Gran Angular, con sede en Santa Lucía de Tirajana.

Hasta el día 20 del presente mes Domínguez filmará el peligroso trabajo de estos desminadores en los territorios liberados durante la guerra librada entre el Frente Polisario y Marruecos, una de las zonas más minadas del mundo, según la ONG británica Action On Armed Violence (AOAV). La campaña internacional Together to remove the Wall (Juntos para retirar el muro, en castellano) estima que, a lo largo de él, hay más de siete millones de minas, además de grandes cantidades de restos explosivos de guerra, cohetes y bombas de racimo, por lo que se estima que la cifra de artefactos podría alcanzar los 10 millones.

A seis kilómetros de esta fortificación construida por Hassan II, en el área de Tifariti y Bir Lahlou, se llevará a cabo el rodaje de ‘La Berma’, un documental cuyo proyecto has sido premiado ya en nueve festivales internacionales, en el transcurso de la semana que integra este primer viaje a los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia), de los otros cuatro o cinco que muy probablemente tenga que realizar el equipo de producción para completar el rodaje.

Instalados en la wilaya (provincia) de Smara, donde montarán el campamento base muy cerca de la jaima de la protagonista, el director Agustín Domínguez, el cámara Pablo Ramírez y su asistente, Borja Suárez, el sonidista Moisés Sánchez y el asistente de producción Alex Vera, filmarán los primeros materiales de un documental de 90 minutos de duración que esperan tener concluido a finales del año 2023.

De los casi 150 mil euros que costará la producción de ‘La Berma’, Agustín Domínguez tiene, a día de hoy, un 40 por ciento garantizado, mientras intenta completar el resto de la financiación a través de aliados para su coproducción, distribución y marketing.

‘La Berma’ nació en el año 2020 en el CreaDoc, un laboratorio de guiones impulsado por el Instituto Canario de Desarrollo Cultural del Gobierno de Canarias. En el 2021 inició su proceso de investigación y desarrollo, dando sus primeros pasos en el MiradasDoc (Tenerife), para luego transitar por el DocsLab (México), donde obtuvo el premio para el etalonaje. Con posterioridad fue seleccionado en el IslaMecas dentro del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, para más tarde ser seleccionado en el Salón de Productores del Festival Internacional de Cine de Cali - FICCali en Colombia donde obtuvo seis premios, así como la entrada directa del proyecto al mercado SANFIC Industria en Chile, que tendrá lugar en agosto de 2022. Recientemente, en la Aceleradora Canaria de Cine, celebrada en Tenerife, recibió de manos de Canary Island Films el premio al mejor proyecto canario para su distribución en mercados internacionales.

Iauguiha Mohamed lidera una de las cuadrillas en las que operan 75 personas de las que un tercio son mujeres. El problema de las minas abandonadas es tal, que la Misión de las Naciones Unidas para que el referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) ofrece cursos de capacitación y de información sobre seguridad a cerca de 1.200 trabajadores de la ONU sobre los peligros de las minas antipersona y los restos explosivos de guerra.

Mohamed es la responsable al final del día de detonar mediante un sistema eléctrico los explosivos localizados en las vastas áreas de arena del desierto. Solo en el año 2017 el Frente Polisario destruyó 2.500 minas antipersona y antitanque recogidas en los territorios liberados ante representantes de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Desde 2013, y por un salario de unos 480 euros al mes, se pasa casi todos los meses del año desactivando minas y trasladando cada 90 días, junto a sus compañeros, las jaimas en las que viven como nómadas. Cada artificiero suele encontrar entre cinco y ocho explosivos cada jornada.

La Oficina Saharaui de Acción Contra las Minas (SMACO, en sus siglas en inglés) calcula que más de 2.500 personas han muerto o han sido mutiladas por minas desde 1980. De ellas, el 80% de las víctimas son civiles, según el Equipo de Acción contra las Minas de Naciones Unidas, organismo que supervisa la formación y el trabajo de campo de este programa junto a otras empresas privadas, como la sueca Dynasafe. Estas organizaciones aseguran haber limpiado casi 30 millones de kilómetros cuadrados.